- Usted se define como poeta y no como escritor, ¿en qué radica la diferencia medular para realizar esta afirmación? ¿Cuál es el gran motivo que tiene para crear poesía?
- Más o menos a los 15 años descubrí que mi destino era la poesía. Y en eso estoy escribiendo poemas que celebran la gloria, el máximo placer de la mujer que es la fuente de la renovación de la especie para evitar nuestra autodestrucción y realizar el viaje espacial acabando con la cultura de la guerra. Tenemos ya toda la información y las tecnologías necesarias para reconciliarnos con la naturaleza y la esencia femenina que mueve al universo a través del ritmo y la danza de la radiación solar, la luz que es el campo generador del amor genésico. Sabemos que somos un solo pueblo sobre el planeta y debemos compartirlo solidariamente a través de la poesía que florece en todas nuestras actividades. La irrupción de los nuevos descubrimientos hace que mi poesía permanezca siempre abierta y libre. Como dice Salvador Pániker, no podemos vivir sin ritmo, sin fiesta, sin danza.

- En su amplia obra utiliza la lengua sin tabúes y la vincula con la ciencia. ¿De quién aprendió esta forma, o cómo se le ocurrió establecer lazos aparentemente tan disímiles?
- Somos animales de placer y de trabajo creativo. No somos animales del dolor y del trabajo esclavo como se nos había hecho creer hasta ahora con la promesa de paraísos inexistentes. Debemos recuperar la autoestima en la lucidez de que somos mortales. Hay que sostener la supervivencia de la especie asegurando a cada uno de nosotros (ya somos 7.000 millones), la felicidad de existir en paz, saludablemente, y compitiendo creativamente con lo que sabe hacer, de acuerdo a sus dotes genéticas, para desarrollar las tecnologías que nos permitan enfrentar las catástrofes naturales y la locura homicida de líderes insanos. Más que humanos, hasta ahora hemos sido homicidas. Y cuando la ciencia es la fuente principal de inspiración, los poemas se convierten en una experiencia de conocimiento incomparable. Se sigue así una tradición de libertad inaugurada por José Martí. El poeta cubano decía que es irrelevante toda obra de arte que no refleje los conocimientos científicos de su época. Y a mi lado está siempre Vicente Huidobro, el gran renovador. Además, como la mujer es el centro de mi poesía, celebro la belleza y potencia de sus genitales nombrándolos ajustados como joyas en el endecásilabo, a lo largo de todos mis libros. Dice Octavio Corvalán que he escrito los poemas más eróticos de la poesía española.

- ¿La poesía es un instrumento ante situaciones políticas adversas?
- La poesía es la vida recreada por la felicidad del juego de las palabras, gracias a las musas que son los genes y no las balas. Ya lo dijo Nicanor Parra en un poema: "La izquierda y la derecha unidas/ jamás serán vencidas".

- ¿Qué poetas han sido fundamentales en su formación? Puede mencionar un poema que haya trazado una línea entre el antes y el después de leerlo?
- Octavio Paz con su Piedra de Sol y Juan Ramón Jiménez con su gran poema Espacio. Y sobre todo el regusto de la mejor poesía argentina en Ricardo E. Molinari.

- Usted es un intelectual en permanente ejercicio ¿Qué opina sobre la literatura en Tucumán y en la región?
- Somos un apasionante montón, desde el inolvidable Raúl Galán hasta Javier Foguet. © LA GACETA